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¿Cómo formar una conexión emocional con tu bebé?

El apego entre la madre y el bebé es una de las relaciones de amor más intensas que experimentará como padre. Esta conexión hace que los padres colmen de cariño a su pequeño y lo protejan. Es precisamente por este fuerte vínculo que descubrirás que no hay sacrificio que no puedas hacer por tu hijo, despertarte en medio de la noche para cambiarlo y alimentarlo no te parecerá una tarea y tus instintos se entrenarán. discernir entre los diversos tipos de llanto del pequeño, para que sepáis cómo ayudarlo.

Debido a una relación tan compleja, los científicos todavía están aprendiendo sobre el vínculo entre la madre y el bebé. Lo que sí se sabe con certeza es que los lazos estrechos entre padres e hijos servirán de modelo en las interacciones sociales y que el cariño materno en los primeros años de vida es crucial para generar confianza y autoestima cuando el pequeño crezca. De hecho, la forma en que los padres responden a las señales del bebé (si lo cuida y lo ayuda cuando llora, lo cambia, lo consuela o lo alimenta, según sea el caso) dicta el desarrollo social y cognitivo del niño. Un bebé ignorado para convertirte en un niño introvertido, con dificultades para relacionarse y expresar sus pensamientos y sentimientos.

¿Por qué es importante esta conexión?

El apego emocional es esencial para los bebés, y la mayoría de los bebés están listos para formar este vínculo desde el momento en que son abrazados por primera vez. Por otro lado, a los padres les puede resultar difícil adaptarse a los grandes cambios en sus vidas y pueden tener, al menos por un tiempo, sentimientos contradictorios acerca de su nuevo estatus. Algunos padres se apegan instantáneamente a sus pequeños y sienten una conexión intensa desde los primeros minutos o días de vida del bebé. Para otros, en cambio, los instintos parentales se desarrollan más lentamente, sobre todo en los casos en que el pequeño es adoptado o lleva un tiempo en cuidados intensivos, aislado de sus padres.

Pero la formación de esta conexión emocional con el bebé es todo un proceso, así que no te alarmes si atraviesas estados confusos. En algunos casos, el apego emocional surge naturalmente como resultado de las actividades diarias que realiza con su bebé. Es posible que ni siquiera se dé cuenta de que sucedió hasta el momento en que ve a su hijo sonreír por primera vez y se da cuenta de que su corazón está lleno de amor y alegría, que es un padre realizado.

Cuando es padre por primera vez, lleva tiempo comprender a su bebé y aprender a interactuar con él. Para que puedas guiarte y disfrutar de la relación con tu pequeño, a continuación te damos algunos consejos sobre cómo relacionarte con un bebé:

  • Tocar es una de las primeras formas de comunicación con tu bebé, y él responderá a cualquier forma de contacto físico, ya sea que lo cargues, lo abraces, lo acaricies o lo beses. Además, la proximidad física de los padres tranquiliza al pequeño y le ayuda a crecer y desarrollarse sano.
  • El contacto visual te ayudará a comunicarte con tu bebé, fortaleciendo el vínculo emocional entre ustedes.
  • Porque los bebés pueden observar los objetos que mueves frente a ellos, usa cualquier pretexto (un juguete, chupete, biberón) para completar la cercanía entre ustedes a través del juego.
  • Asimismo, el bebé comenzará, incluso muy pronto, a imitar las expresiones faciales y los gestos de los padres, también como forma de relación y aprendizaje de ellos.
  • Por último, pero no menos importante, el bebé reacciona a la voz de sus padres y disfrutará ladrando e imitándote en su primer intento de comunicación verbal. Incluso el simple hecho de escuchar su voz mientras le habla o le presenta sus actividades y su nuevo entorno de vida lo ayuda a apegarse emocionalmente a usted.

Consejos para padres

La relación con el recién nacido es el aspecto más hermoso y satisfactorio de su vida como padre. Puedes comenzar a formar una conexión emocional con tu bebé acunándolo en sus brazos y acariciándolo con la mayor frecuencia posible, para transmitirle todo tu cariño. Cuando ambos padres participan activamente y sostienen al bebé juntos, acariciándolo alternativamente, pronto aprenderá a diferenciar entre tocar a la madre y al padre, sabiendo que ambos están con él. Por ello, el contacto físico directo con los padres es fundamental para el bebé, facilitando el alojamiento mutuo. No dudes en mantener a tu bebé pegado a la piel mientras lo alimentas o lo acunas para dormir.

Otra forma de facilitar la cercanía entre el bebé y los padres es el masaje, recomendado especialmente para niños prematuros o que tienen algún problema médico. Pero asegúrate de que el masaje sea lo más delicado posible e infórmate con anticipación sobre las técnicas de masaje que puedes adoptar (encontrarás muchos libros, videos y sitios especializados en este tema). Y la lactancia materna o el biberón son contextos en los que la relación con el bebé puede desarrollarse de forma natural. Los bebés reaccionan muy bien al tacto y olor de la madre, así como al cuidado que muestran los padres en el comportamiento con el recién nacido.

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